Seleccionar página
Share on Google+0Share on Facebook0Tweet about this on Twitter
asi me levanto yo

Cada mañana me despierto, abro los ojos y con el cerebro extasiado por el relajante sueño, me cuesta darme cuenta de lo que tengo que hacer en el día… ¿Te ha pasado alguna vez?… me levanto, pienso, pienso y sólo pienso en cómo llenar mi cuerpo de energía para retirar el pasmo de la actividad por más de cinco horas. Es difícil tratar de sacar el estado conformista con el que me levanto, con ganas aún de seguir acostado una voz interior me dice que tengo obligaciones… maldita voz, si no fuera parte de mi la hubiera eliminado hace tiempo, a ninguno lo deja en paz, siempre está ahí bloqueando nuestra tranquilidad.
Pruebo uno que otro ejercicio mental para poder liberar esa energía pesada, algunas veces funciona, otras no. Después de hacer esto, salgo a la parte trasera de mi casa, escojo lo que va a ser mi secador corporal, una toalla, con las manos emparamadas del exagerado frío la tomo y sin vacilar entro al baño.
Al fin una solución… ¿No recuerdas a que?… a la pereza irremediable que hasta ese momento me atormentaba. Dejando caer el agua en mi cuerpo, siento como cobro vida nuevamente, sin necesidad de concentrarme en esto, utilizo mi secador corporal y ahora a enfrentar un nuevo enemigo… el frío al cruzar la puerta. Todo empapado y con ganas de salir de casa me visto lentamente (tengo esa mala costumbre), cuando termino de colocarme los zapatos empiezo mi aventura del día… ir a estudiar.
Eso de “aventura” fue muy exagerado, realmente no creo que sea así, más bien es una rutina que me aburre pero aún así tengo que cumplir.
Así es como comienza mi día, no es la gran cosa, soy alguien del común…
¡Seduce tu vida!
Share on Google+0Share on Facebook0Tweet about this on Twitter