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como bloquear recuerdos dolorosos

Hace tiempo que le debo este artículo a algunos lectores que me piden vía chat y por correo electrónico, la manera de controlar esos recuerdos que les atormentan en el momento menos indicado.
Quizás hayas vivido situaciones en los que nunca has deseado estar presente, o tal vez cometiste un error en el pasado y no quieres volver a recordarlo. Por mucho que luches contra ellos siempre van a estar ahí, te atormentarán cada vez que intentes avanzar y lo más probable es que has intentado una y mil maneras de cómo vencerlos, pero por mucho que te esfuerces nada logras, siguen ahí evitando que sigas adelante, impiden que tengas un cambio en tu vida.
Y gracias a la PNL encontrarás solución a eso que tanto deseas eliminar en tu vida, pero quiero aclarar que no vas a eliminar ese recuerdo, no, simplemente lo que estos ejercicios harán es que veas ese recuerdo desde otra perspectiva, es decir, cada vez que te vengan a la mente esas pesadillas ya no harán mucho efecto en ti porque las bloquearás. También quiero dejar por entendido que, realizar estos ejercicios no garantizan que estarás curado para siempre, se puede lograr pero con ejercicios más avanzados… sabías que con los métodos que ha desarrollado Richard Bandler (creador de la PNL) se te puede quitar una fobia en 20 minutos o menos, pues si, yo los he probado y también los sé aplicar pero haciéndolo personalmente, la persona debe estar presente.
Cuando hagas el ejercicio lo más probable que suceda es que si piensas en otro momento sobre ese recuerdo se vendrán automáticamente las sensaciones negativas que tienes ancladas, entonces, deberás aplicarlo nuevamente. Será así hasta que ya no tengas necesidad de hacerlo. Llegará un punto en el que ese recuerdo ya no te molestará, es como si nunca lo hubieras vivido, no tendrá efectivo negativo en ti. En cambio, pueden existir personas que con hacer el ejercicio una sola vez ya se curarán para siempre.


Ahora sí, el ejercicio:
Voy a clasificar este ejercicio por la capacidad de la persona, es decir, hay quienes se le pueden dificultar visualizar, pero son buenos recordando sonidos, así como también habrá unos que se les dificulta recordar sonidos pero son bueno visualizando.
Para personas que son buenas visualizando:
Selecciona una experiencia pasada muy agradable, tal vez una en la que no has pensado por mucho tiempo. Detente por un instante para volver a ese recuerdo, y asegúrate que ves lo que viste en el momento en que sucedió ese hecho agradable. Puedes cerrar los ojos si te resulta más fácil así…
Mientras miras ese recuerdo agradable, quiero que cambies la brillantez de la imagen, y notes como cambian tus sentimientos en respuesta a ello. Primero, hazlo más y más brillante… Ahora oscurece más y más, hasta que apenas puedas verlo… Ahora de nuevo hazlo brillante…
¿Cómo cambia eso la manera como te sientes? Siempre hay excepciones, pero para la mayoría de la gente cuando la imagen se hace más brillante los sentimientos son más Fuertes. Al aumentar el brillo generalmente aumenta la intensidad de los sentimientos, y al disminuirlo generalmente disminuye la intensidad de los sentimientos.
Ahora si quieres puedes probar con un recuerdo desagradable, no sólo modificando el brillo funciona este ejercicio, también puedes modificar cosas como:
Color. Varía la intensidad del color desde colores intensos brillantes hasta llegar a blanco y negro.
Distancia. Varía la perspectiva desde muy cerca a muy lejos.
Profundidad. Modifica la imagen desde una fotografía fija bidimensional, a la profundidad de tres dimensiones.
Duración. Varía desde una aparición rápida, instantánea, a una imagen persistente que permanece algún tiempo.
Claridad. Cambia la imagen de una claridad cristalina en detalles, hasta hacerla borrosa.
Contraste. Ajusta la diferencia entre claro y oscuro, da un contraste ligero a graduaciones más continuas de gris.
Alcance. Varía desde una imagen limitada por un marco definido como un cuadro, a una imagen panorámica que continúa incluso tras tu cabeza, abarcando todo el entorno, de modo que si te das vuelta puedes ver más de ella.
Movimiento. Cambia la imagen de una foto o diapositiva quieta a una cinta cinematográfica.
Velocidad. Ajusta la velocidad de la película desde muy despacio a muy rápido.
Tonalidades. Cambia el equilibrio del color. Por ejemplo aumenta la intensidad de los rojos y disminuye los azules y verdes.
Transparencia. Haz transparente las imágenes, de manera que puedes ver lo que hay bajo la superficie.
Proporciones. Haz una imagen enmarcada alta y angosta, y enseguida ancha y baja, como en los espejos de los parques de diversiones.
Figura/Fondo. Varía la diferencia o separación entre la figura (lo que más les interesa) y el fondo (el contexto que está ahí por casualidad)… Enseguida trata de invertir, y que el fondo se convierta en una interesante figura.
Orientación. Inclina la parte superior de la imagen hacia ti, y luego en sentido contrario.
Con sólo modificar una de todas las opciones posibles que ya mencioné, el ejercicio tendrá su efecto esperado. Pero si quieres obtener cambio más intensos puedes combinar varias opciones a la vez.
Por ejemplo, detente y encuentra un recuerdo sensual exquisitamente agradable. Primero, confirma que se trata de una película cinematográfica y no de una diapositiva quieta. Ahora toma la imagen y acércala a ti. A medida que se acerca, hazla más brillante y colorida, al mismo tiempo que disminuyes la velocidad a la mitad. Puesto que ya has aprendido algo sobre como funciona tu cerebro, haz lo que mejor te sirva para intensificar esa experiencia para ti.
Para personas que son buenas recordando sonidos:
Así como hay unos que el recuerdo se les aparece por imágenes también habrá otros pero en forma de sonido. Tal vez escuchan una voz que les atormenta todo el tiempo o cuando piensan en cualquier cosa escuchan algo que no les deja sentirse relajados…
En este caso se aplica igual que con las personas que son buenas visualizando. La idea es sólo modificar cualquier cosa en particular sobre ese sonido, como puede ser su volumen, su intensidad, si se escucha clara o confusamente, si es un sonido continuo o si es repetitivo, no importa cuál sea sólo con modificar y hacer lo contrario a cómo se escucha automáticamente modificarás la sensación que implica ese sonido.
Por ejemplo, si escuchas una voz lenta, baja, deprimida y confusa prueba con incrementar el volumen hasta que puedas oírla claramente o cambia la tonalidad hasta que se torne alegre. Te sentirás mucho mejor.
Caso contrario a si hay algún sonido que te enoja, prueba con disminuir su volumen o la intensidad y verás como disminuirá a su vez esa sensación.
Una serie de personas se deprimen porque poseen buenas razones para ello. Sus vidas son aburridas, absurdas, infelices. La plática con el terapeuta no cambiará eso, a menos que desemboque en que la persona viva en forma diferente. Si alguien opta por gastar 75 dólares en un psiquiatra en vez de participar en una fiesta, eso no es enfermedad mental, ¡es estupidez! Si no haces nada, por supuesto que vas a sumirte en el aburrimiento y la depresión.
De ti depende en qué estado de ánimo te quieres mantener.
Orientación: Use su cabeza para variar, Richard Bandler.
¡Seduce tu vida!
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