diario de un seductor

Amanece, me despierto de entre mis cobijas y abro los ojos lenta y profundamente para sentir el radiante sol que se aparece por mi ventana. Mientras me despojo de mis cobijas siento que todo mi cuerpo se llena de escalofrío por el ardor en mi garganta, un maldito ardor que me ha atormentado mis tranquilos días.
Se dice que es por el cambio de clima. Me encuentro en un clima frío, es nuevo para mí, siempre había vivido en uno caluroso y un poco fresco. Ahora estoy lejos de mi familia, llevo más de tres meses sin verlos, sólo he comunicado con ellos vía telefónica.
En todo eso pienso mientras me levanto de mi acogedora cama, le hace falta una tabla y aún así ya aprendí a dormir bien en medio del hueco que deja esta faltante.
Cubro los pies con mis pantuflas, trato de relajarme mientras el ardor en mi garganta sigue atormentándome. Es frustrante vivir así, más sin embargo pienso en que existen personas que viven mucho peor que yo, por lo menos ese es mi consuelo y evita que me queje tanto.
Me acerco a la puerta, la abro y observo cómo la brisa que corre siempre en diciembre abraza todo mi cuerpo enfriándolo poco a poco. Me hace olvidar el dolor en mi garganta.
Subo rápidamente al tercer piso de la casa donde estoy pensionado y recojo mi toalla, luego bajo nuevamente al segundo piso y entro al baño con un poco de prisa. Lavo todo mi cuerpo dejándolo limpio y con buena energía.
Entro a mi cuarto, me pongo la ropa rápidamente para salir y empezar a realizar los quehaceres del día.
Ahora heme aquí, escribiendo para mi blog, limpio, cambiado y con un poco de sueño porque ya es de noche. Son las 10 pm y me he tomado una pastilla para sanar mi garganta, ésta me da sueño y ahora me voy a dormir.
¡Seduce tu vida!
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