noches de aventura

Te encuentras durmiendo en una cama que desconoces, te despierta la llamada de un amigo diciéndote que te perdiste toda la noche, cuelgas, miras hacia tu alrededor y estás en un lugar en el que nunca habías estado, y luego del baño sale en toalla una chica diciendo: “hola mi amor, qué tal dormiste?”.

Muchas noches de aventura pueden pasarse por tu vida, acciones inconscientes y de las cuales no recuerdas al día siguiente, locuras inolvidables que sólo quedan instaladas en lo más profundo de tu mente, pues el recuerdo por ahora te es nubloso.
No recuerdas a la chica, ni su nombre ni dónde estás, muchas cosas podrían pasar por tu cabeza, sin embargo, alguien con experiencia en seducción respondería: “hola mi amor, dormí bastante bien, aunque debo irme deprisa, tengo asuntos pendientes por atender y ya es tarde”. 
Así sin más, sin pedir nombres para no resentir a la chica, sin preguntar cómo llegaste ahí, y hablándole acerca de anoche, que fue algo maravilloso lo que sucedió, que nunca habías vivido algo así, etc.
Las noches de aventuras no son para todos, y no todos están aptos para tener noches de aventuras, muchas emociones de desconcierto y diversión pueden vivirse, y si no se pueden controlar a cualquiera puede estropearle su consciencia.

No todos desean tener noches de aventuras, sin embargo, son momentos en la vida que alguna vez se debe pasar, y ni es bueno ni malo, es sólo parte de un crecimiento, un crecimiento que logra equilibrar nuestras estrategias.

Y en cuanto a la mujer, pues, podrías decirle a lo último “regálame tu número telefónico nuevamente, y estaremos en contacto muy pronto, me estoy volviendo adicto a tu presencia”, darle un beso apasionado de despedida y así dejarla con ganas de tener una segunda noche de aventuras.

¡Seduce tu vida!
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