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una excusa para seducir
photo credit: elselenita
Empiezo escribiendo este artículo sin haberle creado un título, tal vez al final se me ocurra algo…
¿El motivo de esto?, un texto que leí sobre una reflexión muy poco fundamentada, tal vez y desde mi punto de vista sigo con la duda y no sé si malinterpreto tal argumento, pero siendo o no verídico lo que el autor de ese escrito expresa lo que yo he comprendido ha sido sólo deshonra hacia el arte seductivo, o más bien para lo que precisamente, y me atrevo a afirmar, que lo único y verdaderamente esencial de la seducción correspondiendo a su origen es una blasfemia… ¿Estatus?, ¿Posición dominante?, no creo que sea necesario.
Antes de seguir con mis ideas, el escrito al que hago referencia es: Pasos para el éxito: no más excusas para la mediocridad, ¿su autor?, Naxos, colombiano que al igual que yo se dedica a enseñar la seducción, él, desde su punto de vista, y yo, desde el mio. Antes de seguir leyendo esto te recomiendo que leas el escrito anterior completo y luego vuelve aquí y continua leyendo, si no lo haces no entenderás mis palabras.
En ese escrito se afirma que a base de la experiencia de alguien considerado exitoso en el ámbito social y económico sólo personas así tienen el poder de conquistar a mujeres de alto estatus, específicamente hace referencia al creador de la red social “Facebook”; pero para aclarar ideas sobre esto tal vez hay que plantearse desde un comienzo lo que se quiere alcanzar con la seducción, qué tipo de mujeres son las que quieres tener y cuáles son las merecedoras de tus ideales y propósitos, un seductor no enamora por su “estatus social”, tampoco por la apariencia ni todo aquello que pueda otorgar el dinero, hay algo esencial y que está detrás de todo ese “material falso” que se justifica como ente principal del enamoramiento, y es el sentimiento de la mujer.
La esencia se mueve a través de emociones, sí, eso dicen todos los seductores, pero lo que diferencia de alguien que sólo vive de las mujeres a alguien que es capaz de atraer sexual y emocionalmente a una mujer no es más que aquel que le haga ver su más fuerte debilidad, mostrársela y jugarlo en su contra.
¿Cuál debilidad?, la debilidad de ser mujer, y ello implica que esté ligada a ciertos rasgos que al hombre le facilita dominarla, sea machista, lesbiana o que sufra de androfobia, aún sigue siendo un ser humano capaz de sentir, sí, sentir y no ver, así como lo describe Naxos en su artículo, sólo hace referencia a lo que la mujer puede ver más no sentir.
Tal vez se piense que el tener un alto estatus social seducirá mujeres también de ese mismo nivel, cabe en la posibilidad, pero las emociones e ideas que le generará podrían ser:
  • Comodidad al estar en un mismo estatus social.
  • Aburrimiento por mostrar las mismas cualidades que esa chica de igual nivel.
  • La teoría de que “polos opuestos se atraen” se borra de ese contexto.
  • El ser alguien denominado “popular” implica tener enemigos, si, pero a la vez das la sensación de que ya eres el chico bien visto, al que toda mujer desea y eso generará desprecio, ¿Por qué?, las personas que se creen perfectas fastidian, al que todos adoran se vuelve algo repetitivo y poco atractivo pues es algo que no estará al alcance de muchas, aunque lo deseen, sólo será visto como alguien más del montón, un simple famoso más que aparece en todos lados.
La atracción y la esencia de la seducción se mueven con la diferencia, y en este caso sólo afirmo que tener dinero y conservar un buen estatus a mi me chupa los güevos.
Prefiero la clandestinidad, el misterio y que ninguna mujer te vea con otra, pero que ellas sientan que te has acostado con sus amigas.
Mientras, trabajo para no morir de hambre y mantener a una familia cuando decida formarla. La ambición es bueno tenerla, pero no para lograr un estatus y conseguir “modelitos”, sino porque se desea hacer hincapié al placer personal y disfrute de la vida, porque es excitante el reto de ser millonario, más no es una excusa para seducir.
Se me acaba de ocurrir un buen título para este artículo…
¡Seduce tu vida!
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